Para proteger tu lactancia materna, no uses un MilkSense

Acabo de leer en “Bebés y Más” el último artículo de Armando y he tenido que venir corriendo al blog para escribir sobre ello. El post en cuestión es Inventan un monitor para que las madres lactantes sepan cuánto come su bebé ¿por fin?

Ya lo he dicho en el título pero lo voy a repetir: Si queréis proteger vuestra lactancia materna, NO uséis un MilkSense.

Ahora me explico.

El MilkSense es un monitor que calcula cuánta leche materna toma un bebé directamente del pecho. A algunas personas esto les puede parecer un invento maravilloso pero no lo es. En el mejor de los casos es un trasto innecesario, y en el peor de los casos, es un aparato que va a causar un montón de problemas.

Una madre no necesita saber cuánta leche ingiere su bebé. Ni leche materna ni leche artificial por cierto. Y ya puestos, los pediatras tampoco necesitan saberlo.

Cada bebé debe tomar la leche que ese bebé en concreto necesita para engordar, crecer y desarrollarse adecuadamente. Y nadie sabe qué cantidad de leche es la óptima para un bebé en concreto.

Por otro lado, la evaluación de una correcta ingesta de leche se realiza haciendo un seguimiento de la evolución del peso del bebé, y en el primer mes de vida también vigilando el número de deposiciones que realiza.

En el caso de que el peso del bebé vaya bien, no hay ninguna necesidad de saber cuánta leche está tomando. Y en el caso de que el peso del bebé vaya mal, saber la cantidad de leche que está tomando tampoco aporta una información útil. Descartando que el bebé tenga alguna enfermedad, si la ganancia de peso no es la adecuada ya sabemos que el bebé está tomando menos leche de la que necesita, no hace falta saber qué cantidad concreta es.

Lo que hay que hacer en ese momento es averiguar dónde está el factor que está produciendo esa insuficiente transferencia de leche: en el bebé, en la madre, o es una combinación de factores. Y entonces, en la medida de los posible, aplicar las pautas que mejores la situación.

Si una madre a la que le dices que su bebé no está cogiendo suficiente peso utiliza un monitor para saber cuánta leche toma sus bebé, esto no le va a dar seguridad ninguna en su lactancia. Muy al contrario, estoy convencida de que solo va a provocar desasosiego en la madre y una falta de confianza en sí misma absoluta. Ya sin saber cuánto producen, muchísimas mujeres dejan la lactancia por la creencia de que producían poca leche. Ahora, con un bebé de bajo peso y un aparato que les aporte números dirán: “queda demostrado que tengo poca leche”.

Diréis que soy una exagerada y que no todas las madres con problemas van a actuar así. Claro, es cierto, no todas actuarán así, lo sé. Pero como asesora de lactancia a mí me llegarán las que sí, y van a ser muchas. Yo he aprendido que en temas de salud, cuando se valora el adoptar un criterio, prueba diagnóstica, tratamiento, etc. hay que valorar el coste/beneficio o el riesgo/beneficio de la población en general. Y el riesgo que este aparato supone para el abandono de muchas lactancias, supera con creces el posible beneficio de unas pocas madres que, en el fondo ¿qué iban a conseguir? ¿Estar un poco más seguras de sí mismas? Para eso no necesitamos aparatos. Para eso tenemos los grupos de apoyo llenos de madres empoderadas que día a día superan dificultades y con su ejemplo animan a otras madres a seguir adelante con sus lactancias.

Yo prefiero relacionarme con otra madre que me ayude a mejorar mi autoestima y la confianza en mi misma que depender de un frío aparato que solo sabe medir líquidos. ¿Y vosotras?

 

IMAGEN: Madre amamantando a su bebé vía Shutterstock

 

Este post tiene 4 comentarios

  1. Mandarinalia says: Responder

    Se van a cargar las lactancias :(

    1. Delia says: Responder

      Desde luego. Gracias por comentar :)

  2. Montse Jiménez says: Responder

    Pero hasta dónde van a llegar vendiéndonos la moto y generando necesidades estupidas que sólo generan en la mujer la ausencia de control y sentido común!!
    Estoy contigo Delia, por supuesto, en que acudir a grupos de apoyo en el que compartir dudas, inseguridades, miedos y satisfacciones genera mucho más control sobre nuestra capacidad de amamantar que no una fría máquina medidora de nuestro “oro líquido”… que es mucho más que… líquido… aunque muchos se empeñen en sustituirlo…

    1. Delia says: Responder

      Claro que sí, calor humano es lo que necesitamos ;)

      Gracias por comentar Montse.

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