¿Hay que hervir el agua para preparar el biberón?

Tradicionalmente, el agua para preparar el biberón se hervía para eliminar los microorganismos potencialmente dañinos presentes en el agua del grifo. Posteriormente, con la mejora de la calidad sanitaria de este agua, o bien porque las madres han preferido utilizar agua embotellada, éste hábito está desapareciendo.

Pero lo que no saben muchas madres es que la medida de hervir el agua no sólo se realiza para eliminar los microorganismos de ésta, sino también  para eliminar los que puedan estar presentes en la leche en polvo. Porque recordemos que la leche artificial no es estéril.

Para acabar con estos microorganismos es necesario que el agua esté como mínimo a 70º, así que para no andar liadas con el termómetro lo que haremos será:

  1. Hervir el agua para asegurarnos que coge los 100º
  2. Poner el agua recién hervida en el biberón
  3. Esperar unos 5 minutos para que la temperatura del agua baje a unos 70º
  4. Echar en el biberón la leche artificial y mezclar bien
  5. Dejar enfriar la mezcla hasta la temperatura adecuada para que el bebé pueda tomarla

Podemos acelerar un poco el proceso de enfriamiento si metemos el biberón en un recipiente con agua fría. La gente suele enfriarlo bajo el chorro del grifo, pero mejor si ahorramos un poquito de agua ¿no?

Así nos explica Armando en Bebés y Más la posible contaminación de la leche artificial: El agua para preparar el biberón hay que hervirla sí o sí.

Al cambiar el agua por la embotellada (correcta en sales minerales y sin microorganismos perniciosos) se está dejando de hervir el agua. El problema es que la leche artificial no está esterilizada y por culpa de no hervir el agua pueden producirse infecciones graves (meningitis severas y enterocolitis necrotizantes que cursa con un porcentaje de mortalidad de entre el 40 al 80%) sobretodo en prematuros y bebés pequeños, producidas por Cronobacter sakazakii, que antes se conocía como Enterobacter sakazakii o bien por Salmonella.

Suelo tener conversaciones con profesionales de la salud que opinan que no es necesario hervir el agua para esterilizar la leche artificial, alegando que el riesgo de contaminación es mínimo dado los controles de calidad que se realizan en nuestro país.

Este es uno de los temas sobre los que no comprendo que no exista una opinión unánime de la comunidad médica.

Personalmente, haciendo una valoración de riesgo/coste/beneficio, considero que no es tanto trabajo hervir el agua de los biberones si así nos aseguramos de que la leche artificial no va a producir ningún problema derivado de la posible contaminación.

¿Qué opináis al respecto?

 

IMAGEN: Padre dando el biberón a su bebé vía Shutterstock

 

 

Este post tiene 3 comentarios

  1. Yo voy a negar la mayor, ¿por qué damos por supuesto que hay que tomar la leche esterilizada? También habría que esterilizar la teta y evidentemente no es así. En el ambiente, en el agua, en la piel del pezon, en la leche en polvo hay gérmenes nocivos menores que al inferirlos estimulan las defensas naturales del bebe o se integran a la flora intestinal habitual protectora. Si ya lo dice el refrán “lo que mata engorda”.
    Tanta asepsia y tanta esterilidad puede estar en la base de muchas alergias posteriores al no reconocer el organismo sustancias que le deberían ser habituales.

    1. Delia says: Responder

      A ti te estaba esperando yo :D ¡Gracias por visitar mi casa Jesús! Aunque sea para meter caña ¡jaja!

      Yo no pienso que haya que tomar la leche esterilizada para evitar cualquier microbio (aunque la verdad es que creo que es mejor que los bebés entren primero en contacto con los bichejos de la familia, y no los que vengan de una cadena de montaje), sino para evitar algún “mega-microbio” que pueda causar un problema grave en el bebé como los que cita Armando en su artículo.

      Y perdone usted, pero mis tetas están libres de semejante flora. Sólo habitan en ella los “sospechosos habituales” que precisamente son los que deben colonizar el cuerpo de mis hijos ;)

      Estoy de acuerdo contigo en que un exceso de limpieza puede ser perjudicial. Limpiar con lejía o hervir todo lo que vaya a estar en contacto con el bebé me parece una mala práctica porque estos deben entrar en contacto con microbios para ir “entrenando” su sistema inmunitario. Pero como decía antes, primero los míos como madre y luego los de mi familia y mi casa, que poco a poco ya irán viniendo los otros.

      Evidentemente, este problema no existe si damos el pecho, pero como todas las opciones son respetables, cuando me consulta una madre que da leche artificial, le recomiendo esterilizarla con agua hirviendo.

      Hay otra cosa que recomiendo esterilizar cada cierto tiempo para asegurar una limpieza un poco más profunda que la diaria, y son los biberones (tanto si se usa leche artificial como leche materna) y los sacaleches. Pero básicamente porque suelen ser muy difíciles de limpiar correctamente usando sólo agua caliente y jabón.

      Y ya está. Mis hijos desde que han podido estar en el suelo, se han revolcado por él en todo tipo de situaciones (y tengo huerta y animales) y creo que por eso me han salido tan sanotes :)

  2. La razón de que la leche artificial sea preferiblemente estéril es, como comento en Bebés y más, eliminar al Cronobacter sakazakii y la Salmonella.

    No es habitual que se encuentren en el polvo de la leche artificial, pero más de un lote y dos se han retirado por Salmonella y se da por sentado que puede encontrarse al amigo Cronobacter en la leche de lata.

    En cualquier caso, coincido en que lo que no mata engorda, y por eso les digo a las madres que no hace falta esterilizar biberones y chupetes, pero sí ser mínimamente higiénicos (lavavajillas power), que tampoco es plan de ser unos guarros.

    Bss Delia.
    Bss Jesús.

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